Log In

Estado Opinión

Distractores: Los 15 años de Rubí

Pin it

Por EDILBERTO NAVA GARCÍA / MASEUAL

Chilpancingo, Guerrero, México, 28 de diciembre de 2016.-  Los mexicanos menores de 25 años con toda seguridad ignoran las estrategias del Estado Mexicano para hacer de las suyas desde hace mucho. Relataré algo muy personal, porque como decía el maestro Altamirano, los hechos personales caracterizan al hombre colectivo. Bien, les relato que iniciaba la década de los ochenta’s cuando los jóvenes del entonces partidote tricolor buscamos con verdadero ahínco algunas posiciones de elección popular. Luego del enredado proceso y de favorecer mayoritariamente a los actores de más de cuarenta años, sólo algunos mozos del Movimiento de la Juventud Revolucionaria (MJR) lograron incrustarse en las planillas como regidores. Quienes buscábamos alcaldías se nos dijo: o aceptas sindicatura, regiduría, porque a ustedes les falta mucho. Los mayores son gallos jugados.

Pues bien al dirigente estatal que iba para diputado, ya en el registro le dijeron que siempre no. Le dieron un premio de consolación enviándolo a Europa para que visitara la madre patria, España, Italia y Francia, por lo menos, pues Mónaco, Luxemburgo y Suiza son de plano muy chicos, territorialmente hablando, pues Coahuayuta, el municipio de mayor de extensión territorial en Guerrero los supera en mucho. El caso es que a su regreso, lo esperamos con ansias de saber qué cosas habían cambiado en el viejo mundo.

Todo cohibido, indeciso y chiviado, comenzó diciendo, por ejemplo, que en España ya no había agua para bañarse como nos bañamos aquí en México. Todavía más, que el agua para beber ya se embotellaba y se vendía en los tendajones y supermercados. Yo lo escuchaba, pero mi incredulidad también quedaba de alguna forma manifiesta, porque dirigiéndose a mí, me dijo dos veces: crees que miento, ¿verdad? Pues te tocará ver en veinte años cuando ya se esté vendiendo agua en envases de plástico igual que allá. Los españoles compran una frasco de agua en 14 pesetas (lo del Euro fue hace poco) en tanto que una botella de vino cuesta 16 o 17 pesetas, según el prestigio ganado por la marca o la calidad, añadió.

Efectivamente, una década más tarde, esos técnicos y profesionales de la promoción fueron llamados y difundieron tanto ese mal del cólera con avieso fin. Que el sector salud en México carecía de medicamentos y que en pocas palabras podría darse una especie de peste si no se hervía el agua para tomar o se tomaba agua de garrafón, debidamente purificada y hasta pasteurizada como el refresco sidral y las leches que México le compra en Noruega, Holanda y Zuiza. Pobres de nosotros, casi con los pelos de punta, hubimos de comenzar a comprar agua de garrafón. Digo nosotros, porque casi en todo el país así sucedió, pues cual más trató evitar de morir de una chorrera. En mi caso, expliqué lo más que pude a mi familia y, por ejemplo, en casa, comenzamos a comprar agua de garrafón hasta 2002, pero mi mamá que aún vive, no consume agua de garrafón s y jamás le ha dado el cólera. En efecto, desde los años noventa, al viajar me percaté de que muchos viajeros ya llevaban su frasquitos con agua que adquirían en los tendajones y que, pues el agua se convirtió en negocio de algunos que ya se hicieron millonarios.

A finales del periodo de Carlos Salinas de Gortari fue llevado y traído el TLC, que sólo entendían los jerarcas de los grandes consorcios en el país, porque el populacho, ese tratado era como una especie de espectro, un fantasma, porque aunque se decía que nos iría muy bien en nuestra economía, la mayoría de la gente se asustaba si entraba en vigor. Lo cierto es que se asustó mucho más cuando se difundió lo del chupacabras; un diabólico animal que mataba las cabras sin que el pastor pudiera hacer algo para evitarlo. Y ese maligno animal continuó hasta que entró en vigor el Tratado de Libre comercio. Al chupacabras nadie y menos el gobierno lo pudo capturar, porque fue más falso que un fantasma.

Hace unos días se hizo viral, -me encanta esta expresión cibernética-, lo de los 15 años de Rubí. Lo que confirma que esos técnicos en comunicación masiva son ingeniosos y conocen el estado sicológico del mexicano. Como suponer que un señor de una comunidad de 40 viviendas, medias jodidonas y perdón por la palabra jodidonas, invita recurriendo al Facebook a todos a que acudan a la fiesta de los 15 años de su hija Rubí. Una treta, una estrategia bien montada con los medios masivos de comunicación a disposición. Así, hasta mi abuelita que vivió dos años del siglo XIX, 100 del XX y 2 del XXI la hubiese hecho de emoción masiva.

Pues bien, el señor Estado la herró un poquito o mejor dicho se desfasó tantitito. Porque las gasolinas debió subirlas el mero día del festejo a Rubí, como se supone se había planeado. Ahora, por ese desfase, se está alborotando la gallera y en la azotea de la casa hasta los polluelos se vienen pa’bajo. Todo por un descuido. Luego ahí ando escapándolos del hocico de mis perros que están bien alertas; se los quieren devorar sin guiso alguno. Uno se pregunta finalmente: ¿por qué tanto desparpajo en pleno siglo veintiuno?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Log In or Create an account