7 enero, 2026

PERIODISMO INDEPENDIENTE EN MORELOS

EL CIELO Y EL INFIERNO SON LOS OTROS

Por ALEJANDRO CÁRDENAS SAN ANTONIO / MASEUAL

Cuernavaca, Morelos, México,5 de enero de 2026.- El título del artículo obedece a un capítulo del libro “10 razones para borrar tus redes sociales de inmediato” de Jaron Lanier, un informático estadounidense pionero de la realidad virtual, reconocido como uno de los pensadores más influyentes en tecnología, artista visual y autor crítico del modelo económico de las redes sociales y su impacto en las personas.

Como un breve arranque de sus argumentos, dice Lanier: “… tenemos que todo aquel que está presente en las redes sociales recibe estímulos que se ajustan de manera individual y continua, sin descanso, siempre que se use el teléfono móvil. Lo que en otra época podría haberse llamado «publicidad» ahora debe entenderse como modificación continua de la conducta a una escala colosal. –Y añade- Por favor, no te ofendas. Sí, estoy sugiriendo que podrías estar convirtiéndote, un poquito, en un perro adiestrado, o en algo menos simpático, como una rata de laboratorio o un robot. Que clientes de grandes empresas te están controlando a distancia, un poquito”.

Aunque este libro: “10 razones para borrar tus redes sociales de inmediato”, fue publicado en 2018, -hace siete años-, me lo regalaron esta navidad de 2025 y de inmediato te atrapa pues hoy somos realmente los sujetos que este autor describe y lo más curioso, es que sin duda, está la información absolutamente actualizada y hace dos lustros, Jaron Lanier, ya adelantaba las consecuencias del uso y abuso de las redes sociales y nadie le creyó. En aquellos tiempos, sus pares lo despedazaron, pues él había participado activamente en el desarrollo de esta tecnología y con este libro, paradójicamente, advertía que era peligroso usarla y añadía el dato que curiosamente, los hijos de sus colegas que lo criticaban, iban a escuelas donde estaba prohibido el uso de teléfonos celulares.

Como un ejemplo más de lo que hoy vivimos, basta retomar el capítulo titulado: “El cielo y el infierno son los otros”, donde Lanier explica lo siguiente:

“Las redes sociales añaden otra dimensión de estímulos: la presión social. Las personas son particularmente sensibles al estatus, la opinión y la competición social. A diferencia de la mayoría de los animales, no solo nacen incapaces de valerse por sí mismas, sino que lo siguen siendo durante años. Solo sobrevivimos si mantenemos buenas relaciones con los demás miembros de nuestra familia y el resto de personas. Los aspectos sociales no son rasgos accesorios del cerebro humano: son esenciales”.

Significa que los comentarios en las redes sociales son el premio y el castigo de un usuario, la aceptación o el rechazo, el cielo y el infierno son los otros. O sea, la dopamina. Así es como se modifica hoy nuestra conducta, y al respecto, el autor nos dice:

“…las recompensas en forma de alimentos eran las más habituales en los experimentos conductistas, aunque esta práctica se remonta a la Antigüedad. Todo adiestrador de animales lo hace: cuando un perro realiza un truco, recibe una pequeña chuchería. También lo hacen muchos padres con sus hijos pequeños. Es famoso el caso de uno de los primeros conductistas, Iván Pávlov, quien demostró que no necesitaba usar un alimento real. Pávlov hacía sonar una campana cuando daba de comer a un perro, y con el tiempo el perro acababa salivando con solo oír la campana. Usar símbolos en lugar de recompensas reales se ha convertido en un truco esencial de la caja de herramientas para la modificación de la conducta”. -Se refiere a los likes, compartir tu información, ignorarla o desacreditar tus comentarios. Nuevamente: adictos a la dopamina.

Jaron Lanier es muy popular en Silicon Valley, es reconocido por su robusta y obesa figura, tiene largas rastas color castaño y le apodan el “Buda tecnológico”, trabaja en Microsoft investigando temas de Inteligencia Artificial humanista y ofrece conferencias donde destaca su crítica feroz contra el modelo económico de las big tech.

Este libro, ha generado extensas controversias sobre un tema que no termina de resolverse por la popularidad global que ha ganado el uso de redes sociales… entonces: ¿Tener o no tener redes sociales?

Este buda tecnológico plantea lo siguiente:  “El problema no es solo que los usuarios estén apiñados en entornos virtuales que pueden sacar lo peor de cada uno. No es solo que tanto poder esté concentrado en un reducido número de personas que controlan los gigantescos ordenadores en la nube. El problema tiene algo en común con todos esos factores, pero ni siquiera es exactamente la suma de todos ellos. El problema se da cuando todos los fenómenos que acabo de mencionar están impulsados por un modelo de negocio cuyo incentivo consiste en encontrar clientes dispuestos a pagar para modificar el comportamiento de otras personas”.

Modificar nuestro comportamiento a conveniencia a través de redes sociales… ahí está el caso de Cambridge Analytica, que recolectó datos de 87 millones de usuarios de Facebook sin consentimiento, para perfilar psicológicamente votantes e influir en las elecciones de 2016 en EEUU donde por primera ocasión, Trump, ganó.

Modificar nuestro comportamiento a través de redes sociales ya no es para comprar cosas, hoy está a máximo nivel y modo de manipulación y especialmente en la política. También eso advertía Lanier.

About The Author