17 febrero, 2026

PERIODISMO INDEPENDIENTE EN MORELOS

THERIAN: ¿QUIÉNES SOMOS EN UN MUNDO COMPARTIDO?

Por ALEJANDRO CÁRDENAS SAN ANTONIO / MASEUAL
Cuernavaca, Morelos, México, 17 de febrero de 2026.- La descripción “Therian”, ha tenido un repunte y “boom” en estos últimos días a nivel planeta; Therianthropy, es la definición completa y significa “animal-humano” o “persona-animal”, y refleja la idea actual de una identidad híbrida: humano-animal.

La Psicología, la Psicología Clínica, la Sociología, la Antropología, Estudios de la Religión, Estudios de Identidad y Narrativa y la Neurociencia, son especialidades que se han puesto a analizar esta nueva forma en que el ser humano busca comulgar con la Naturaleza en el siglo XXI.

Sucede que hoy hay personas que se identifican de manera intrínseca y no física con animales -un lobo, un felino, un ave- y aunque reconocen plenamente su cuerpo biológico humano, tal actitud, no lo toman como una moda, una fuga o entretenimiento, sino que conscientemente asumen y emulan el comportamiento del animal con el cual se proyectan e identifican y reproducen la conducta, reforzándola con una indumentaria y movimientos físicos equivalentes.

El argumento principal para asumir esta actitud Therian, es que la crisis ecológica del Antropoceno -término para definir nuestra época geológica actual, marcada por el impacto drástico y global de las actividades humanas sobre los ecosistemas, el clima y la geología de la Tierra-, nos obliga a ver que los humanos no dominamos la naturaleza, sino que somos parte interdependiente de ella.

Como fenómeno social, surge en un contexto donde las certezas antiguas se desmoronan e Internet, es el medio por el cual se conectan miles de personas que comparten estas identidades y hoy rompen su aislamiento.

Con esta perspectiva, es que el reconocimiento de la neurodiversidad – un concepto que reconoce la variabilidad natural en el funcionamiento del cerebro humano, asumiendo que las diferencias neurológicas son variaciones normales y no enfermedades que deban “curarse”- valida las mentes diversas sin una única “normalidad”.

De la misma manera, el posthumanismo -una corriente crítica y filosófica que busca superar el humanismo tradicional, cuestionando la idea de que el ser humano es el centro del universo- propone que lo humano, está mezclado con lo animal y lo vegetal.

En suma, la Therianthropy y las personas autodefinidas como Therian, encarnan este giro, desafiando la frontera humano-animal, que la modernidad occidental selló como absoluta.

Actualmente, el fenómeno Therian, ha crecido en redes sociales como TikTok, con una alta visibilidad de adolescentes que se identifican como Therians y a menudo, la mayor presencia es femenina en los videos virales.

Según las estadísticas, quienes lo practican, descubren o despiertan su identidad entre los 8 a 18 años, y se sabe por encuestas comunitarias y foros como “Therian Guide”, también hay jóvenes adultos entre los 18 y 30 años y reflejan una característica común: son personas con una alta presencia en línea.

Los que asumen esta identidad híbrida -humana corporalmente, pero animal en el ser interior-, buscan erosionar la idea de superioridad humana y proponen relaciones más profundas con el mundo vivo.

Los Therian, afirman que la crisis ecológica del Antropoceno, nos obliga a ver que los humanos no dominamos la naturaleza, sino que somos parte interdependiente de ella y que en un planeta donde la separación humano-naturaleza se cuestiona, el posicionamiento de ellos, desafía esta afirmación y capturan la esencia de un fenómeno que, aunque controvertido, sostienen que va más allá de lo excéntrico.

Hoy los Therian, pretenden proyectar un cambio profundo en cómo nos atribuimos la descripción de “Ser Humano” en el siglo XXI.

Los Therian, no reclaman transformaciones literales, sino una conexión profunda con la naturaleza a nivel psicológico, emocional y espiritual.

Ya hay investigaciones académicas publicadas que respaldan esta visión sin patologizar. Los expertos distinguen la Therianthropy como algo no clínico; dicen que los Therian asumen el rol de manera consciente y sin delirio. Otros especialistas proponen que este fenómeno es un espectro de zoomorfismo que no equivale a estigmatizar necesariamente a los Therians; otros afirman también, que han descubierto en quienes lo practican, bienestar por los vínculos en su neurodivergencia sin llegar a una psicopatología primaria.

Desde luego que sobre los Therians hay burlas, escarnio público, acoso y estigmatización; se señala la salud mental, Patologización por desconexión de la realidad, se cuestiona la convivencia social, generan debates sobre los límites de la libre expresión identitaria y las normas de convivencia en espacios públicos, se les critica por “actuar” para llamar la atención y también los acusan de manifestar encubiertamente desprecio por la “humanidad”.

El caso es que el tema de los Therian, ya inunda el globo; por ejemplo: en Argentina se inauguró la primera escuela para Therians, -para personas que se creen principalmente perros-, ya existe una comunidad en línea denominada “Therian Gudie” y México, se están promocionando en redes sociales, próximas reuniones en las instalaciones de la UNAM cerca de Rectoría, lo mismo en algunos estados de la República y una multitudinaria en el Monumento a la Revolución en el primer cuadro de la CDMX.

En un planeta donde la separación humano-naturaleza se cuestiona por el cambio climático y la interconexión global, las personas Therian desafían con su postura el cuestionamiento siguiente: “¿Y si la humanidad nunca fue una categoría cerrada?”

Afirman que no son anomalías; que son un recordatorio vivo de que las identidades contemporáneas avanzan hacia lo híbrido y relacional y por ello hoy exhortan a repensar: ¿Quiénes somos en un mundo compartido?

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