Por ALEJANDRO CÁRDENAS SAN ANTONIO / MASEUAL
Cuernavaca, Morelos, México, 12 de febrero de 2026.- Y hablando de fechas especiales en el mes de marzo, este próximo día 14, se celebra la razón humana: Pi( 𝜋) como símbolo de misterio infinito, las matemáticas como fuente de esperanza y los legados de Albert Einstein, Stephen Hawking y Carlos Marx, como prueba de que el pensamiento profundo transforma el mundo.
Cada 14 de marzo, el calendario mundial se tiñe de números, fórmulas y reflexiones. Lo que para muchos es una fecha cualquiera, para la comunidad científica y académica representa un encuentro simbólico entre las matemáticas, la física y el pensamiento crítico.
En 2020, la UNESCO proclamó oficialmente este día como el “Día Internacional de las Matemáticas”, una decisión que no respondió al azar: en el formato mes/día (3/14), la fecha refleja la aproximación más célebre del número Pi( 𝜋): 3,14.
Pi( 𝜋), es una constante que describe la relación entre la circunferencia y el diámetro de un círculo y se ha convertido en emblema de lo infinito y lo universal. Pi( 𝜋), tiene infinitos decimales. Nosotros los de a pie, lo identificamos en la versión aproximada y abreviada: 3.1416… pero en realidad, los científicos han logrado descifrar 10 billones de dígitos después del 3.14.
Un dato curioso, es que desde 1988, se celebra informalmente en escuelas y universidades de todo el mundo, el “Pi Day”, -día del pastel- y consiste en actividades lúdicas, concursos de memorización de decimales y desde luego, comer el pan que conocemos como Pay; un mero guiño gastronómico para ponerle sabor al asunto. Pero el 14 de marzo guarda más que curiosidades numéricas: es también un día marcado por la historia del pensamiento.
Tres figuras monumentales de la humanidad compartieron, sin saberlo, la misma fecha de partida de este plano: Albert Einstein, Stephen Hawking y Carlos Marx. Einstein, el padre de la relatividad, falleció un 14 de marzo de 1955 en Princeton, Estados Unidos. Como detalle curioso, el físico también había nacido un día 14 de marzo, pero del año 1879, lo que convierte a esta fecha en un doble homenaje. Tras su muerte, su cerebro fue extraído sin consentimiento familiar por el patólogo Thomas Harvey, quien lo preservó en formol durante décadas, buscando en sus pliegues la clave de la genialidad.
Exactamente 63 años después, el 14 de marzo de 2018, Stephen Hawking, el cosmólogo que desafió los límites del cuerpo humano para explorar los misterios del universo, murió en Cambridge, Reino Unido. Hawking, quien popularizó la ciencia con obras como “Breve historia del tiempo”, dejó un legado de resiliencia: demostró que la mente puede viajar donde el cuerpo no alcanza. Curiosamente, Hawking nació el 8 de enero, fecha del cumpleaños de Galileo Galilei, y tras su fallecimiento, sus cenizas fueron depositadas en la Abadía de Westminster, descansando físicamente cerca de Isaac Newton.
Carlos Marx, menos conocido en este contexto de números y fórmulas, también murió un 14 de marzo, pero de 1883, en Londres.
El filósofo alemán, autor de “El Capital”, transformó para siempre el análisis de la sociedad y la economía. En su discurso fúnebre, Federico Engels, afirmó que Marx había descubierto “…la ley del desarrollo de la historia humana…”, una analogía científica que resuena, irónicamente, en el día dedicado a las matemáticas.
Entonces: ¿Qué une a un físico teórico, un cosmólogo y un filósofo político? La búsqueda incesante de patrones. Einstein descifró las leyes del cosmos; Hawking, los enigmas de los agujeros negros; Marx, las dinámicas del poder y la producción.
Todos intentaron escribir “ecuaciones” que explicaran la realidad, cada uno desde su disciplina.
La UNESCO, al celebrar el “Día Internacional de las Matemáticas” el 14 de marzo, busca también promover la igualdad de género en las ciencias y destacar el rol de los números en la resolución de desafíos globales: cambio climático, salud pública, inteligencia artificial. “Las matemáticas son un lenguaje universal que nos permite comprender y transformar el mundo”, ha señalado la organización en mensajes oficiales.
Así, el 14 de marzo trasciende el calendario. No es solo el día de un número, sino un recordatorio de que la curiosidad humana -esa chispa que nos impulsa a preguntar, calcular y soñar- es el verdadero motor del progreso y nos invita a reflexionar sobre cómo la lógica y la creatividad humana convergen para descifrar los misterios de la existencia y honrar a quienes dedicaron sus vidas a esa búsqueda, demostrando que el conocimiento, es la verdadera inmortalidad.

Más historias
Rabia, impotencia, coraje…
UNA MONEDA, DOS CARAS
De la tempestad…