Por HUGO BARBERI RICO / MASEUAL
Jojutla, Morelos, México, 29 de enero de 2026.- El arroz de Jojutla, clasificado en dos ocasiones en concursos internacionales como el “mejor arroz del mundo”, padece una de sus etapas más críticas de producción, misma que se ha reducido a solo un 10 por ciento de su cifra récord, por la falta de apoyo económico, por el crecimiento de la mancha urbana y por sus costos de producción, por encima de otros productos, como la caña, la jícama, el pasto sintéticos, etc.
“El principal problema es la falta de parcelas para cultivar… sí nos pegan un poco los créditos, en algunos ejidos el agua, pero en el caso de Jojutla y Panchimalco, con los trabajos que se están haciendo ahorita de ademar canales y esa parte, sí alcanza el agua y más si nos organizamos los productores, hemos aprendido en Jojutla que si hacemos equipo, para todos alcanza el agua… así se le da más trabajo a la gente y podemos cultivar mejor el arroz”, aseguró Jesús Solís Alvarado, Presidente del Consejo de Administración de Arroceros de la Región Sur del Estado de Morelos, al establecer que hay un problema pero también solución para resolverlo.
Jojutla, llegó a cultivar 80 hectáreas de este grano y obtuvo alrededor de 800 toneladas del citado producto, con calidad en tamaño y en sabor, cuando el año pasado “andábamos en 30 hectáreas, 300 toneladas… muy poco arroz, menos del 30 por ciento. Eso hace que aunque queramos, los molinos no podamos abrir todo el año, es por eso que luego negamos el arroz, por la falta de producción”.
Entrevistado, minutos antes de empezar la presentación del número 15 de la revista “17 de Abril”, que le dedica todo su contenido al tema, con la cabeza: “ARROZ MORELOS EN PELIGRO DE EXTINCIÓN”, Solís Alvarado explicó el problema:
“Decimos que antes del 2024, estaba muy bien pagada la caña, entonces, la gente no quería voltear sus parcelas (sembrar arroz, después de cosechar la caña) y en vez de tener tres o cuatro años con su cultivo de caña, los tenían hasta cinco. Hay gente que cuidaba sus cañas hasta seis años, entonces, había gente que tenía más años con sus cultivos. Como estaba bien pagada la caña, la gente volteaba y volvía a sembrar, no dejaba la rotación y ante eso no podíamos competir”.
Agregó que otro factor negativo es que otros productores pagaban mejor la renta de las parcelas para sembrar, el caso de la jícama, situación que provocó que hubiera competencia de parcelas, porque hay poca superficie de rotación.
—¿A partir de cuándo se empezó a venir abajo la producción? —Se le preguntó al experimentado productor y dirigente.
—A partir del 2022 hemos ido decayendo… hasta el 2022 había unas 800 hectáreas, 8 mil toneladas y con eso teníamos punto de equilibrio en los molinos. El punto ideal serían mil hectáreas, para tener 10 mil toneladas en el estado, ese es el punto ideal, pero el año pasado solo tuvimos 350 hectáreas, entonces, quiere decir que estamos… como al 33 por ciento de nuestro punto ideal.
Aunque se ha disminuido la ganancia en producir caña, porque disminuyó su nivel de azúcar, esto ayuda para que los campesinos reflexionen que deben de generar una rotación en sus cultivos y ver al arroz como alternativa, coincidió el entrevistado.
También le conviene la rotación a la tierra, debido a que cuando siembran el arroz por la cantidad de humedad que se requiere para cultivar el grano elimina muchas enfermedades.
En su momento, uno de los factores que hicieron que decayera la producción, fue la falta de créditos, pero este año ya se anunció un crédito para los arroceros, añadió Jesús Solís, por lo que ya tienen otra parte resuelta y con ello se abre la esperanza de recuperar la falta de uno de los productos que ha distinguido tanto al municipio como al estado a nivel nacional e internacional.
—¿Qué problema les representa el agua?
—Lo del agua, es cuestión de organizarnos como productores, de no decir: en lo mío yo mando y todos querer plantar al mismo tiempo, porque después ni agua, ni trabajadores tenemos.
La presentación de la revista se realizó en una sala de la Unidad Deportiva y Cultural La Perseverancia, de Jojutla, con la presencia de cronistas y ciudadanos de otros municipios, así como del presidente municipal, Alan Francisco Martínez García y del diputado federal, Juan Ángel Flores Bustamante.
Cuestionado al respecto, el edil jojutlense, Martínez García, comentó que un factor muy importante en el que se han enfocado los dirigentes arroceros y el municipio es el tema de lograr la certificación del arroz “y de la mano con ella lograr también la denominación de origen”, para dar mayor valor, certeza y atención al arroz de aquí e impedir que otras empresas continúen ocupando el nombre del estado y el municipio para vender sus productos con la leyenda “…arroz tipo Morelos”, sin que haya ninguna ganancia económica para Morelos.
La preocupación es que se acabe
De su lado, Julián Vences Camacho, director general de la citada revista oficial y el Instituto Estatal de Documentación y Archivo General del Estado de Morelos, declaró que la preocupación principal sobre la producción del arroz es que se acabe, “porque año con año desde 1988 para acá, sobre todo, desde 1994 a la fecha ha decaído estrepitosamente el número de hectáreas que se dedican al cultivo del arroz. El ciclo pasado se dedicaron menos de 500 hectáreas en todo el estado y aquí en Jojutla, ni siquiera llegaron a 40, cuando antes eran cientos, miles, 4 mil a nivel estatal”.
“Urge un rescate”, continuó, sin embargo, también consideró importante que sigue habiendo quien lo siembre y que lo que producen “tiene mercado, demanda, por sus características, por sus propiedades”.
Añadió que el arroz además de competir con los productos ya citados, también enfrenta otros que cuya siembra también crece, como el pasto de jardín y las flores, aunado a la competencia extranjera y uno más que es determinante: la mancha urbana.

Más historias
NUEVA FERIA PARA DAR REALCE AL ARROZ DE JOJUTLA: EDIL
COMBATEN CON ÉXITO PRIMER INCENDIO FORESTAL EN EL SUR
INCENDIOS; EN PLENA TEMPORADA, PC ALERTA