26 febrero, 2026

PERIODISMO INDEPENDIENTE EN MORELOS

GENERACIONES BORROSAS

Por ALEJANDRO CÁRDENAS SAN ANTONIO / MASEUAL

Cuernavaca, Morelos, México, 25 de febrero de 2026.- La miopía, ha pasado de ser un problema ocular común a una epidemia global que afecta a millones de niños y adolescentes; va en ascenso y está confirmada por la Ciencia.

Aunque la genética está presente en la miopía, la herencia sola no explica el aumento explosivo actual donde hoy, destaca una extensa exposición de tiempo en el uso del móvil, la tablet, la computadora o estar inmersos en videojuegos.

Estos últimos, son factores ambientales asociados al desarrollo y progresión de la miopía, especialmente en niños y adolescentes.

“Generación borrosa”, es un término que fue acuñado y popularizado en España, a finales de 2022, como parte de una campaña de concientización. Resume el riesgo de una epidemia global de miopía infantil -inducida por hábitos modernos- que podría afectar la visión de millones de niños y jóvenes para 2050.

Las implicaciones son profundas. Para el 2050, la miopía afectará al 10% de la población global, incrementando costos sanitarios en miles de millones de dólares.

La miopía, es una condición ocular que distorsiona la visión: los objetos lejanos se ven borrosos. Un meta-análisis de 2025 sobre el uso de dispositivos digitales en niños reveló que la prevalencia de miopía es del 28.8% entre usuarios de computadoras y videojuegos, y del 35.4% entre quienes mira televisión excesivamente.

Estudios confirman que cada hora extra diaria de pantalla, eleva el riesgo en un 21%, mientras que el tiempo al exterior por hora semanal, lo reduce en un 2%.

La miopía, tuvo un registro de incremento, a partir de la pandemia de COVID-19.
Debido al aprendizaje remoto, se exacerbó la situación en niños y adolescentes. Durante la emergencia sanitaria mundial, aumentó su tiempo frente a las pantallas y redujo el tiempo al aire libre -un factor protector clave-, la luz natural estimula la dopamina en la retina, frenando el alargamiento axial del ojo, causa principal de la miopía.

De acuerdo con un meta-análisis exhaustivo publicado en la Revista Británica de Oftalmología en 2025 (British Journal of Ophthalmology), se analizaron 276 estudios con más de 5 millones y medio de participantes de 50 países, y se descubrió que la prevalencia global de miopía en niños y adolescentes, aumentó del 24.3% en 1990 al 35.8% en 2023.

Las proyecciones indican que para 2050, alrededor de 740 millones de jóvenes padecerían miopía.

Para el sector de la Salud a nivel global, este incremento es alarmante porque en las décadas de 1990 al 2000, la tasa era de alrededor del 22.9%, pero saltó al 34% en 2020, y se confirma, que fue catapultado por los cambios en el estilo de vida.

Esta aceleración es evidente en regiones específicas: Asia Oriental, donde la urbanización y la educación intensiva son predominantes, las tasas son las más altas. Japón, reporta un 86% en adolescentes, seguido de Corea del Sur con 73.9%. En China, un meta-análisis de 2025 con 82 estudios y 218 mil 794 participantes, mostró una prevalencia del 36.6% en niños, con proyecciones de hasta 71.9% para 2050 en escenarios de máximo crecimiento.

En contraste, Latinoamérica y el Caribe tienen tasas más bajas, alrededor del 3.8%, pero también va en ascenso.

Un dato adicional, son las disparidades de género y las socioeconómicas. Estos referentes, son significativos pues muestra que las niñas, presentan tasas más altas 33.57% en comparación a los niños.

En México y Latinoamérica, donde las tasas suben por urbanización y digitalización, organizaciones como la Sociedad Mexicana de Oftalmología, llaman a acciones preventivas como el uso de lentes multifocales, ortoqueratología y gotas de atropina en dosis bajas, que ralentizan la progresión en un 50-60%, según revisiones de 2025.

Expertos como los del Instituto Internacional de Miopía (International Myopia Institute IMI) en su publicación de 2025, enfatizan la necesidad de políticas públicas que promuevan límites a pantallas en escuelas, promoción de actividades al aire libre y, chequeos visuales anuales desde los 3 años.

Los expertos en oftalmología, coinciden en señalar que se necesitan intervenciones urgentes en este problema, pues podría convertirse en una carga sanitaria masiva para las generaciones futuras y algunas acciones recomendadas son: equilibrar la tecnología con la naturaleza para proteger la visión de las próximas generaciones, de lo contrario, -afirman- el mundo enfrentará “generaciones borrosas” con consecuencias irreversibles.

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