Por CECILIO OVANDO CASTELAR / MASEUAL
Jojutla, Morelos, México, 11 de noviembre de 2022.- Para la conducción de un pueblo, la Constitución define que son los gobernantes o sus representantes los encargados de establecer y ejecutar las políticas públicas, aplicar los recursos recaudados y traducirlos en bienes, servicios y obras para beneficio de los habitantes que conforman su demarcación, ya sea que se trate de la federación, de los estados o los municipios.
Y ahí están nuestros dirigentes y representantes, a quienes elegimos para que estén al frente de las entidades públicas, para que apliquen toda su capacidad, experiencia, sensibilidad para propiciar el bienestar de su pueblo; ciudadanos en quienes depositamos nuestra confianza para que hagan uso del poder y el dinero de manera honesta, transparente y eficaz en la realización de acciones, programas y proyectos viables y necesarios para otorgar bienes, servicios y beneficios hacia sus habitantes.
Sin embargo, a pesar de que la conducción de un Pueblo requiere capacidad técnica, perfil profesional, conocimiento de temas y problemas, honorabilidad en su actuar, conducta intachable, liderazgo y una visión clara del rumbo a seguir, existen diversos personajes que carecen de dichas cualidades y capacidades, otros más prefieren el interés personal al bienestar general y pretenden quedarse con parte de los recursos obtenidos y aplicados, otros más pretenden simular su mal desempeño o mediocridad en el cumplimiento de su encargo.
Y para ocultar sus deficiencias, ineptitudes y ambiciones recurren a esta táctica llamada DEMAGOGIA, buscando justificar el trabajo mal realizado, los recursos malversados o simplemente su incapacidad para gobernar…
Demagogia es realizar acciones ajenas a su encomienda constitucional.
Demagogia es publicitar en exceso acciones irrelevantes o no propias.
Demagogia es mover bots para alabar publicaciones o defender son sentido críticas ciudadanas.
Demagogia es colgarse obras e inversiones de otro ámbito o no gestionadas.
Demagogia es ocultar o minimizar servicios deficientes.
Demagogia es pintar un progreso inexistente o plantear escenarios irreales.
Demagogia es simular servicios no proporcionados.
Demagogia es señalar cómo un logro el cumplimiento de obligaciones laborales, sociales, de salud o de seguridad.
Demagogia es fingir una devoción por obligación.
Demagogia es distraer capital humano para promover su imagen y hacer campañas disfrazadas de programas gubernamentales.
Demagogia es autoflagelarse públicamente, usando temas sensibles para mover las emociones de sus seguidores y contrarrestar minorías incómodas.
La Demagogia es una práctica antidemocrática que debe ser señalada por todos.
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