Por ALEJANDRO CÁRDENAS SAN ANTONIO / MASEUAL
Cuernavaca, Morelos, México, 21 abril de 2026.- ¿Haz creado un meme político o un trabajo escolar con herramientas inteligentes? ¿un video para tu TikTok?
Pronto, una nueva Ley podría cambiar la forma en que haces todo eso.
El proyecto se llama “Ley General para Regular y Fomentar el Uso de la Inteligencia Artificial” y aparentemente, este 22 de abril de 2026, en el Senado de la República, se presentará formalmente esta iniciativa, que según se afirma, es el resultado de más de 16 meses de trabajo técnico, conversatorios con expertos, academia, empresas y un acuerdo entre varios partidos políticos.
La Comisión encargada es la de Análisis sobre Inteligencia Artificial, y dicha Ley, busca establecer reglas claras y generales para todo el país y su principal objetivo -dicen- es fomentar el desarrollo responsable de la IA, proteger los derechos humanos, impulsar la innovación y defender la soberanía tecnológica de México.
Esta “Ley General para Regular y Fomentar el Uso de la Inteligencia Artificial”, incluye clasificar los sistemas de IA según su riesgo, obligar a que haya supervisión humana, crear una Autoridad Nacional de IA y aplicar sanciones que van desde multas hasta cárcel en casos graves.
Entre las medidas más fuertes están las prohibiciones o castigos a deepfakes maliciosos -sobre todo los de tipo sexual sin consentimiento-, la manipulación electoral con información falsa generada por IA, la vigilancia masiva ilegal y la desinformación que pueda “alterar la confianza pública”.
Además, se complementa con reformas ya aprobadas que obligan a pedir consentimiento y pagar por el uso de la voz e imagen de artistas e intérpretes cuando se usa IA.
Bien… hasta aquí, todo parece lógico y necesario. Nadie quiere que la IA se use para acosar, engañar o violar la privacidad.
Sin embargo, existen riesgos claros de que algunas partes de esa Ley, pudieran generar restricciones indirectas a la Libertad de Expresión.
Los expertos y organizaciones como Artículo 19, advierten que en su redacción, hay palabras demasiado ambiguas, como “manipulación cognitiva”, “contenido dañino” o “alterar la confianza pública”.
Al ser tan indeterminadas, pueden interpretarse de manera sectaria, parcial o tendenciosa y esto, podría causar perjuicio, sanciones y un efecto de desaliento o efecto disuasorio, porque la amenaza de sanción legal o intimidación, provocaría que las personas se autocensuren o eviten ejercer sus derechos fundamentales como la Libertad de Expresión por temor a represalias.
Recordemos que la Constitución, en su Artículo 6°, protege la Libertad de Expresión, pero en un país tan polarizado, las ambigüedades pueden abrir la puerta a los abusos y vendetas.
Esta Ley, nos tocará a todos los que usamos internet y tecnología. De inicio, al gremio periodístico que usa IA para analizar datos, verificar hechos o crear reportajes. Y es que cuando las reglas son vagas, orillan a una autocensura y el auditorio recibiría menos información independiente.
Otros más, serían los creadores de contenido e influencers: que editan videos, generan imágenes o clonan voces. Las nuevas reglas sobre derechos de autor podrían hacer más complicado y caro producir memes, parodias o contenido educativo.
También alcanzaría al público en general que publica en redes sociales: un simple meme crítico o un video editado con IA podría ser cuestionado, sancionado y eliminado.
Otros más: estudiantes universitarios, profesores e investigadores: la IA acelera la investigación y la creación de materiales educativos, pero más trámites y supervisiones podrían ralentizar el aprendizaje.
Tampoco se salvarían empresas pequeñas y activistas: tendrán que cumplir con nuevas obligaciones de transparencia, lo que aumenta costos, aunque también busca un uso más responsable.
¡Esto es imparable! la IA llegó y se quedará, se perfecciona. A diario vemos que hay innovación y las leyes quedan en automático obsoletas.
Por eso, es importante seguir el debate en el Senado, leer los documentos oficiales y exigir definiciones claras, excepciones para humor, periodismo, arte y revisiones judiciales independientes.
Es más que necesario regular la IA, pero se debe equilibrar la protección y la innovación sin limitar nuestras voces.
Y es que bien mirado, serán las futuras generaciones quienes habrán de vivir en esta nueva realidad tecnológica y no sería muy grato dejar de herencia a tus hijos algo que divaga entre la protección y el silencio.

Más historias
UAEM Y SU POLARIZACIÓN
LA FÁBRICA DE LO “NORMAL”
¿QUÉ LE PASA AL CUERPO CUANDO REGRESAS DEL ESPACIO?