SIN CORTAPISAS
Por PATRICIA CASTRO CEDILLO / MASEUAL
- * Morelos en crisis
Cuernavaca, Morelos, México, 24 de mayo de 2026.- El que Morelos se halle en el “ojo del huracán” tras las detenciones de servidores y ex funcionarios públicos por parte de autoridades federales, es algo que no causa extrañeza entre los morelenses, puesto que han sido protagonistas de la grave situación que se vive en la entidad en materia de seguridad y, el que haya habido una intervención por parte de la SSPC federal y FGR, confirma que la omisión para actuar e inhibir la inseguridad tuvo razones de peso: complicidad y corrupción.
En la entidad se destapó la cloaca, brotando de esta podredumbre política que deja mal parado al gobierno estatal, presidido por Margarita González Saravia, debido a que las órdenes de aprehensión que se libraron desde la Federación, dentro de lo que se conoce como “Operativo Enjambre”, salpicó al partido que hoy gobierna, aun más porque no fue informada la mandataria estatal del operativo que se realizó, en el que intervinieron elementos del Ejército y Guardia Nacional.
Desde hace años, los habitantes de esta tierra zapatista han sido víctimas directas o colaterales de la inseguridad, ya sea por homicidios, extorsiones, cobros de piso, asaltos a cuentahabientes y toda la vasta gama del catálogo de delitos del fuero común o no que se cometen sin que haya una disminución e inhibición de estos flagelos que tanto laceran a quienes en Morelos habitan.
MIÉRCOLES NEGRO
Tras el despliegue operativo en varios municipios morelenses, donde se detuvieron a varios servidores públicos, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal, Omar García Harfuch, confirmó la detención de Agustín N, edil de Atlatlahucan, e Irving N., ex alcalde de Yecapixtla, por su presunta relación con delitos de extorsión y delincuencia organizada; asimismo, dijo que los operativos continuarán para detener al alcalde de Cuautla, Jesús N, quien es investigado por posibles nexos con la delincuencia organizada y, según trascendió, se dio a la fuga. Todo este despliegue federal se dio en el marco de la Estrategia Nacional contra la Extorsión, precisó.
En este tenor, la titular de la Fiscalía General de la República, Ernestina Godoy Ramos, dio a conocer que derivado de investigaciones federales se detectó la presencia del crimen organizado en municipios de Morelos, entre éstos Yecapixtla, Atlatlahucan y Cuautla¸ precisando que un grupo delictivo logró infiltrarse en estructuras municipales mediante el financiamiento de campañas de candidatos que hoy ocupan cargos públicos y la intimidación de actores políticos.
Así pues, con información del Centro Nacional de Inteligencia se cumplimentaron en Morelos, el miércoles pasado, cuatro órdenes de aprehensión obtenidas por FEMDO (Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada) y, la misma presidenta de México, en su tradicional “mañanera”, informó que las detenciones de funcionarios públicos, fue resultado de denuncias ciudadanas que ha recibido durante sus visitas al estado.
Y mientras Morelos se envuelve en llamas por las detenciones ya citadas -y las que faltan-, la gobernadora Margarita González Saravia declaró que tras los operativos de las fuerzas federales en la zona oriente del estado, principalmente en Cuautla y Atlatlahucan, “el Poder Ejecutivo dará un estricto acompañamiento institucional para preservar el orden y la gobernabilidad en ambos municipios”.
Acotando, en el marco de la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz y Seguridad, que las autoridades locales vigilarán de cerca los procesos legales de los implicados, y que la prioridad “absoluta” de su gobierno “en estos momentos”, es “garantizar que la seguridad de los ciudadanos no se ponga en riesgo”. Aunque hubiera sido mejor que, desde que asumió el cargo, la premisa hubiera sido esa precisamente: dar seguridad, y no esperar a que dichas detenciones estallaran en las redes sociales.
Al acotar que el estado tiene el control de la situación, González Saravia, informó que serán las sindicaturas quienes asuman la titularidad de los ayuntamientos de Cuautla y Atlatlahucan. Ello, apegado a lo que señala la Ley Orgánica Municipal del estado de Morelos a fin de que los servicios públicos y la atención de los habitantes no “sufran” ninguna interrupción en tanto continúan las acciones legales.
Asimismo, también trascendió la detención de la consejera estatal de Morena y ex candidata a la alcaldía de Atlatlahucan por Morena, Arisbel Rubí N, dentro del “Operativo Enjambre”, quien es acusada de tener vínculos con la delincuencia organizada.
¿RESPALDO A MARGARITA?
Ahora bien, la visita a Morelos este 22 de mayo de Claudia Sheinbaum Pardo para inaugurar el Hospital General de Jiutepec, da un mensaje de respaldo a González Saravia luego de que en Morelos el “barco se está hundiendo”, al menos eso es lo que opinaron personas entrevistadas al respecto, que optaron por guardar su anonimato, mismas que, por un lado, vieron con beneplácito que por fin se investigue y castigue a políticos sin importar la filiación partidista, pero, por el otro exigieron que no se continúe protegiendo a funcionarios morenistas, acusados de coludirse con la delincuencia organizada y otros delitos de gran envergadura.
Lamentablemente, Morelos continúa trascendiendo a nivel nacional e internacional no sólo por la inseguridad imperante que data de muchos años, sino por las detenciones que se hicieron, donde las investigaciones y operativos para aprehender a más funcionarios o ex servidores públicos, continuarán.
Ahora, líderes de los diversos partidos salen a deslindarse de los detenidos; otro tanto, recriminan ese actuar; otros, respaldan a sus políticos incrustados en la esfera gubernamental. En fin, muchas son las declaraciones; las salidas a cuadro; inician los dimes y diretes, las acusaciones, los reproches, ¡claro! deben hacerlo porque están por iniciar las precampañas y muchos poliquitillos desde ya han iniciado sus precampañas disfrazadas de labor social y como parte de su función como servidor público ¿por qué hasta ahora? Pudieron hacerlo desde que iniciaron sus funciones hace dos años.
Dicen que en la “guerra y en la política, todo se vale”, y este peliagudo asunto apenas comienza; ya se verá en los próximos días/meses qué porquerías saldrán de la política morelense; los que han sido leales se espera no se “sacrifiquen” por el partido al que pertenecen con tal de continuar mamando de la ubre presupuestal.
Caerá quien tenga que caer, eso es un hecho. Sólo que en ese ínter los gobiernos, estatal y municipales, deben, ahora sí, velar por la seguridad e integridad de sus gobernados, no les queda de otra si es que quieren seguir “brillando” en el ámbito político-electoral con miras a allegarse votos que los encumbren.
En tanto, Morelos continuará atrayendo reflectores, para mal, pero los seguirá atrayendo. ¿y los morelenses? Simples espectadores, confiando en que mientras se endereza el barco no sean las siguientes víctimas de la vorágine violenta y de inseguridad en la que se encuentra la entidad. Tiempo.
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