BOTÍN ELECTORAL

SIN CORTAPISAS

Por PATRICIA CASTRO CEDILLO / MASEUAL

  • * Cuernavaca, botín electoral

Cuernavaca, Morelos, México, 1 agosto de 2026.- La inseguridad que prevalece en la ciudad capital, mal gobernada por el reelecto alcalde José Luis Urióstegui Salgado, sigue y seguirá dando de qué hablar, por más que intente el edil en minimizar este flagelo social, ya que día tras día hay algún hecho delictivo que tiñe de rojo al municipio.

Enfrentamientos, balaceras, asesinatos a mansalva, cobro de piso, se han vuelto un escenario cotidiano donde los cuernavacenses son testigos y protagonistas. Los casos se incrementan sin que la fuerza policiaca municipal, federal o la presencia del Ejército inhiban estos delitos de alto impacto que continúa posicionando a la capital en deshonrosos lugares en el índice criminógeno. Y tan sólo una muestra, sería el ataque a balazos a dos hombres en la populosa colonia Carolina.

Hace unos días, en entrevista, se le cuestionó al munícipe si es necesario que en Cuernavaca se ponga en marcha un operativo parecido al implementado en Cuautla, Morelos, señalando que el municipio que encabeza presenta características propias en materia de seguridad y servicios, distintos al resto de los municipios del estado, minimizando de facto la situación de inseguridad existente.

Esto, luego de que, enfático, según su perspectiva y palabras, en Cuernavaca no se presentan casos de extorsión por cobro de piso ni enfrentamientos en las calles, a diferencia de otros municipios de Morelos. ¡Vaya! Es notorio que no está pendiente de las noticias que circulan en redes sociales publicadas por los diversos medios de comunicación y por la sociedad misma, pensando quizá que todo es “miel sobre hojuelas” en su pésima administración.

Y como si fueran menos importantes, dijo que los delitos que sí se cometen en el municipio son del orden patrimonial, es decir, robos a comercios, a vivienda y a vehículos. Se le olvida pues, al funcionario que delitos son delitos, sean o no de menor o mayor envergadura, el hecho es que se cometen, se siguen cometiendo, ante la inoperancia de su gobierno para brindar seguridad no sólo patrimonial, sino física y económica a quienes aquí habitan.

Ahora bien, es del conocimiento público las condiciones en que trabajan los policías municipales; de qué sirve les entreguen 704 uniformes y 80 chalecos balísticos la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano, cuya inversión fue, según dijo, de siete millones 327 mil 256.74 pesos, si no van aparejados a mayor capacitación y, principalmente, a mejoras salariales suficientes para que mejoren su desempeño, y no es que se les justifique su falta de acción, celeridad y prontitud a la hora de acudir a auxilios, sino que ¿quién arriesgará realmente su vida cuando se carece de equipamiento suficiente y armas que realmente les permitan hacer frente a la delincuencia?

Pero bueno, la percepción ciudadana en materia de inseguridad es distinta a la que el edil no quiere reconocer. La violencia continúa y “no hay peor ciego, que aquél que no quiere ver”. Y sí, la inseguridad es mucha y ya es tema electoral para quienes ansían llevar las riendas del municipio en el 2027. Lamentablemente nada se puede hacer para que se respalde a Urióstegui porque es una realidad que será ocupada como botín político.

Queda demostrado que la estrategia de seguridad implementada por esta administración, supuestamente coordinada con autoridades estatales y federales, ha resultado ser totalmente fallida, por lo que el que diga que la percepción de inseguridad no es una situación permanente, resulta falaz, porque los hechos, se repite, muestran y demuestran que ha sido ineficaz e ineficiente.

Así, mientras la situación de inseguridad en Cuernavaca será tema de pre precampañas electorales de políticos sedientos de más poder; de seguir “mamando la ubre presupuestal” prometiendo las “perlas de la virgen” a los cuernavacenses, donde dependerá de ellos, y sólo ellos, “caer en sus garras”, Urióstegui Salgado dio a conocer que viajará a China con la venia del Cabildo, quien le autorizó, sin más, ausentarse durante 10 días; viaje que según dijo, pagará de su bolsillo; viaje que realizará para sostener reuniones con alcaldes y el vicegobernador de aquél país. Aunque no dice con qué fin o qué beneficios traerá a Cuernavaca.

Con esa “preocupación” que muestra el alcalde por sus conciudadanos, resulta lógico que en este rubro de inseguridad los “suspirantes” harán “leña del árbol caído”. Más bien, quienes realmente se preocupan por Cuernavaca, ya sean diputados, senadores o quienes se empeñan en seguir incrustados en la nómina oficial, debieran o debieron desde sus puestos y funciones trabajar en disminuir la inseguridad, corrupción, nepotismo y demás, no sólo de la ciudad capital, sino de todo el estado.

Pero es de siempre que den inicio las “guerras de declaraciones” señalando y recriminando esa falta de actuar de los gobiernos en turno, para de ahí agarrarse para convencer al electorado que lo único que pide es seguridad, al menos en un primer momento, porque también hacen falta empleos, obras, infraestructura, agua potable, etcétera, etcétera.

Inician pues, desde ya, los juegos del hambre con miras a las elecciones venideras, donde este tema, se vuelve a reiterar será el eslogan y tema de campaña de muchos, en tanto, que continúe Cuernavaca hundiéndose en el olvido, desgracia e incertidumbre.

About The Author