SIN CORTAPISAS
Por PATRICIA CASTRO CEDILLO / MASEUAL
- * Después del niño ahogado / Urge revisión a gaseras / Se debe incluir camiones que venden cilindros en mal estado y tanques estacionarios
Cuernavaca, Morelos, México, 8 agosto de 2026.- Tras el estallido lamentable de una pipa que transportaba gas L.P., sucedido hace unos días en la colonia Las Granjas, en Cuernavaca, y que dejó incuantificables daños materiales y más de dos docenas de heridos, algunos de gravedad, es urgente que la Coordinación de Protección Civil del estado dé inicio a una supervisión rigurosa a las empresas que se dedican a la distribución del mismo para verificar las condiciones en que sus unidades prestan el servicio.
En primera instancia verificar qué empresas son las que distribuyen gas L.P. no sólo mediante las pipas, sino los camiones que transportan los cilindros y que circulan por calles y colonias de la entidad vendiendo ese producto a las familias morelenses. Es de todos sabido que las condiciones de los tanques de 20 o 30 kilos se hallan, muchísimos de éstos, en pésimas condiciones: OXIDADOS, “DESCARAPELADOS”, ABOLLADOS Y ALGUNOS PRESENTAN FUGAS. De ahí la urgencia de que se supervise no sólo a las empresas instaladas en Morelos, sino las unidades provenientes de otras entidades.
Si a eso se le suma que muchos vendedores/choferes “ordeñan” los cilindros en calles o privadas apartadas, lejos de la mirada de los curiosos, se corre un peligro inminente de que suceda otra desgracia que pudiera dejar daños materiales e incluso la pérdida de la vida, en tanto el gobierno continúa “durmiendo el sueño de los justos” y si no es así, que informen fehacientemente cuántas supervisiones han realizados en lo que va del año, al menos; lo que encontraron, las recomendaciones y/o sanciones acreedoras, así como el nombre de las empresas.
Ha trascendido pues, que el saldo de la explosión de la pipa de gas de la empresa Tomza, fue de 21 lesionados, nueve casas dañadas en su infraestructura, 32 inmuebles afectados y cuatro vehículos automotores calcinados. Unos señalan que fueron las fatales condiciones de la calle lo que originaron el siniestro, otros que la unidad no estaba verificada ni había sido revisada para que pudiera circular y transportar el gas; versiones hay muchas y seguirán surgiendo con el paso de los días.
También es importante destacar que los camiones que expenden los cilindros de gas no cuentan con las especificaciones necesarias, ya que son unidades “viejas”, que han tenido fallas mecánicas; que no hay seguridad en el manejo de los tanques a la hora de venderlos ya que sólo los levantan y sí pesan ese es el que venden, pero al hacerlo los dejan caer, los azotan; ¡vamos! no hay una regulación estricta para su manejo. Si a ello se le suma que en Morelos “prestan” dicho servicio con unidades deplorables provenientes de otras entidades como Puebla y Guerrero. ¿Cuentan con el permiso correspondiente para tal efecto?
Si se le “rasca” un poco al asunto, la podredumbre saldrá a borbotones; ¿por qué tuvo que pasar esa desgracia para que, ahora sí, el gobierno intente hacer algo? ¿Por qué? Se confía que la empresa responsable cuente con un seguro amplio y suficiente para cubrir los daños materiales, económicos y tratamientos médicos para el corto, mediano y largo plazo, por las secuelas que llegaran a presentar las víctimas de esta catástrofe que pudo haber sido prevenible si Protección Civil realizara su trabajo.
El gobierno de Margarita González Sarabia está obligado a dar acompañamiento irrestricto a las víctimas y sus familias, tanto en lo relativo a la reparación del daño, como lo relativo al ámbito jurídico-legal, esto es, que les asignen abogados para obligar a los responsables a pagar, incluso retirar los permisos para su funcionamiento. ¿por qué no establecen horarios para que circulen en las calles de Morelos? ¿por qué los dejan hacer y deshacer a su antojo? Si hubiera, el bendito hubiera, reglas y especificaciones estrictas -que no se duda haya- que tanto los empresarios gaseros como sus trabajadores estén obligados a capacitarse para el manejo de este hidrocarburo.
Por otra parte, también es urgente y necesario que Protección Civil realice recorridos constantes para verificar las condiciones en que se encuentran los tanques estacionarios de negocios y viviendas que cuentan con éste; que personal técnico capacitado sea el único que pueda instalar, desinstalar, así como retirar los tanques que carecen ya de vida útil, por los riesgos que conlleva.
REGLAMENTACIÓN
Si bien es cierto, en el país, por ende, en el estado, el cambio y mantenimiento de tanques estacionarios de gas L.P. se rigen por Normas Oficiales Mexicanas (NOM) -a nivel federal- y por reglamentos municipales de Protección Civil, siendo éstas la NOM-009-SESH-2011, que establece los requisitos técnicos, tiempo de vida útil y métodos de prueba para recipientes no transportables (tanques estacionarios), así como la NOM-004-SEDG-2004, que es la que regula el diseño, instalación, ubicación y seguridad de las instalaciones de aprovechamiento de Gas LP.
En cuanto al reglamento de la Ley Estatal de Protección Civil del estado de Morelos, sólo señala en su artículo 60 lo relativo a que se deben regir a las NOM´s. A la letra señala: “Artículo 60. Las instalaciones eléctricas, DE GAS L.P. Y DE GAS NATURAL DEBERÁN CUMPLIR CON LAS NORMAS OFICIALES MEXICANAS que le sean aplicables y estarán dictaminadas por unidades de verificación autorizadas. ¿y luego? ¿En dónde se señala lo relativo a los cambios y mantenimientos de tanques estacionarios? Si existe alguna reglamentación, se agradecerá se comparta y, en el supuesto que lo tengan, informen lo relativo a este tema.
Esto, porque, un vecino de una colonia de cierto estatus económico alto -que optó por el anonimato- nos hizo saber que, hace unos meses, desde su casa se podía observar cómo un hombre pretendía quitar un tanque estacionario ya “viejo”. Al percatarse de ello y no observar se llevaran a cabo las precauciones necesarias, como abanderar o que el hombre que manipulaba el tanque contara con algún uniforme que lo identificara como técnico especializado con certificación, al percatarse que se empezó a fugar el gas, ya que olía a más de 100 metros de distancia, decidió llamar al 911, reportando el hecho con el temor fundado de que hubiera una desgracia, a lo que la persona que lo atendió se limitó a decir que “era normal” que lo cambiara cualquier persona y “que no había riesgos”. ¿y luego? ¿Los operadores del C4 o C5, como sea que se llamen, están facultados para determinar por telepatía u osmosis lo que pudiera pasar en ese caso?
En fin, después de esta tragedia es urgente que el gobierno del estado, a través de Protección Civil estatal, en coordinación con sus homólogos municipales, a la de ya, realicen recorridos de verificación y vigilancia para que se cumpla con lo que marcan las Normas Oficiales; que quienes incumplan se les retiren los permisos, concesiones y se le impongan fuertes multas por poner en riesgos a los habitantes.
Espero a ver qué pasa, si en verdad van a implementar operativos para evitar otras catástrofes o seguirán deslindándose, echando culpas a terceros. Ya se verá.
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