SIN CORTAPISAS
Por PATRICIA CASTRO CEDILLO / MASEUAL
- * ¡Por fin! Incremento salarial a polis
Cuernavaca, Morelos, México, 17 de octubre de 2026.- El pasado 14 de octubre el Cabildo de Cuernavaca aprobó ¡por fin! Un incremento salarial a los elementos que integran la policía municipal de Cuernavaca, luego de que se manifestaran para exigir se viera reflejado en el salario base y no que se los otorgaran como bono o compensación. Fueron varios días de “estira y afloja, pero el tabulador ya quedó establecido y con ello satisfecha la demanda.
Dicho aumento salarial entró en vigor este viernes de manera retroactiva a la primera quincena de octubre. Así también, trascendió que el apoyo para alimentos pasa de 100 a 130 pesos diarios; en tanto, la despensa se mantiene al equivalente a 7 salarios mínimos vigente, es decir, 2,208.25, para aquellos elementos con más de 5 años de servicio. Lo anterior, supeditado a que los elementos aprueben los cursos de permanencia, así como pasar las evaluaciones de control y confianza.
En tanto, trascendió que la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano de Cuernavaca (Seprac) “brindará” las facilidades a agentes para que completen las evaluaciones y puedan ser beneficiarios a un aumento salarial digno. En tanto, el tabulador queda de la siguiente manera de acuerdo a su nombramiento: Oficial, $22,592.67; Suboficial, $21,516.83; Policía primero, $20,492.22; Policía segundo, $19, 516.40; Policía tercero, $18,587.05; policía, $17,701.95 como percepción neta mensual en cada uno de estos grados.
Ahora sólo falta que le otorguen el equipamiento necesario para que desempeñen su labor de manera segura y eficiente; el paro de labores se levantó el 13 de octubre luego de que les informaran a los inconformes que la homologación salarial sería consensada y votada en cabildo del 14 de octubre del año que nos ocupa; durante la manifestación los agentes externaron no sólo la exigencia salarial, sino que se les dote de armamento, chaleco y uniformes de manera periódica.
Sí, se califica como un acierto que el gobierno encabezado por José Luis Urióstegui “entendiera” las necesidades de los agentes policiacos, confiando que dicho incremento no se eternice y que, en los hechos, pudiera ser aumentado de acuerdo a la inflación, pero eso ya sería mucho pedir; por el momento existe conformidad entre la tropa porque ya contarán con un ingreso extra que les permitirá tener una mejor calidad de vida, quizá.
LA REALIDAD
Lamentablemente entre la población el actuar de la policía ha dejado mucho que desear, a quienes califican de que no trabajan, de que llegan tarde a los auxilios, de que tras hechos violentos o asaltos muchas de las veces llegan tardíamente actuando con prepotencia, que se la pasan durmiendo o haciendo otra cosa distinta a salvaguardar a los cuernavacenses. Esa es la percepción social, para mal y en detrimento a aquellos agentes policiacos que sí trabajan, pero que, por el actuar nefasto de algunos pagan pues, “justos por pecadores”.
Hay que recordar que existe un déficit de policías no sólo en Cuernavaca, sino en toda la entidad, y no obstante a las diversas convocatorias de reclutamiento publicadas, los morelenses para nada quieren enlistarse ni formar parte de la policía y no sólo por las bajas prestaciones y salarios, sino por los riesgos a los que se enfrentan, mas aún si los envían a trabajar sin armas ni equipo táctico.
Esto, sin duda, deja en claro que, si bien, los agentes están para realizar recorridos, cuidar establecimientos, participar en operativos conjuntos, para garantizar la seguridad de los habitantes, también son seres humanos, padres de familia, hijos, nietos, que salen diariamente a desempeñar sus actividades, rogando por llegar sanos y salvos a sus hogares; son personas que se “rentaron” -dirían algunos- para ser policías y están obligados a salvaguardar a la sociedad, pero, se repite, son personas que tienen quiénes lo esperen tras sus largas jornadas de trabajo.
¡No! No se elogia ni se justifica el actuar de los policías que durante su trabajo han violentado los derechos humanos de las personas, o bien, que tras las detenciones no redacten adecuadamente el Informe Policial Homologado que, a la postre, origina que los presuntos salgan libres. En fin, ese ya es otro tema y es claro que las capacitaciones deben ser constantes para evitar ese tipo de situaciones.
Se trata pues, de que las corporaciones policiacas realicen de manera correcta su labor para ganarse la confianza ciudadana y este incremento salarial podría ser un aliciente para tratar de mejorar su desempeño, siempre y cuando vaya aparejado a un buen trato de parte de sus superiores y se les brinde el respeto que se merecen, porque eso es lo que proyectarán a la hora de tener contacto con la ciudadanía. Eso es definitivo.
Riesgos, muchos; beneficios, pocos. Los policías tuvieron que manifestarse para ser escuchados y, afortunadamente para ellos, fueron atendidos en sus demandas. Se confía que en la posterioridad no se tenga que llegar a eso nuevamente para que se dignifique la labor que desempeñan, se confía. Ya se verá.
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