SIN CORTAPISAS
Por PATRICIA CASTRO CEDILLO / MASEUAL
- * Ambulantaje ¿beneficio de unos cuantos?
Cuernavaca, Morelos, México, 6 de septiembre de 2026.- Ahora sí, el ayuntamiento de Cuernavaca, presidido por José Luis Urióstegui Salgado, jura y perjura que pondrá orden al comercio ambulante que ha invadido prácticamente todo el primer cuadro de la ciudad, incluso la comuna retirará a aquellos que no cuenten con un permiso regulado.
El comercio informal ya pasó a ser, lastimosamente, parte de la imagen urbana de Cuernavaca; calles como Avenida Morelos centro, Degollado (el más abarrotado), No Reelección, Matamoros -que hasta hace unos años no había-, Gutenberg, Hidalgo, Guerrero, Arteaga, el circuito del mercado Adolfo López Mateo (en el lugar conocido como Los Caballitos), Clavijero, se encuentran invadidas por ambulantes y por propietarios de comercios establecidos que usan las banquetas como extensiones negocios sacando estructuras y “tijeras” para ofertar sus productos.
Es imposible caminar y hacer uso de las banquetas y parte del arroyo vehicular porque los ambulantes ya hicieron de esos sitios sus centros de trabajo sin que el municipio haga algo para alinearlos, qué alinearlos, reubicarlos a las plazas Lido y Degollado, convertidos hoy por hoy como “elefantes blancos” ya que muy pocos locales son ocupados por los fenicios, bajo el argumento de que no hay ventas, que nos les conviene pagar rentas o pagar los impuestos correspondientes.
Esta pretensión trascendió desde el pasado 11 de agosto del año en curso, luego de que líderes de comerciantes ambulantes se reunieran con autoridades municipales para tratar lo relativo al crecimiento del ambulantaje, pago de refrendos 2026, conducta de los inspectores municipales y organización del comercio para el 15 de septiembre.
Este sector informal aceptó un reordenamiento transparente que se instrumentará en mesas de trabajo integradas por el grupo sindical, líderes independientes y organizaciones indígenas; en esas sesiones se presentarán padrones debidamente documentados con fotografías, para definir conjuntamente con el ayuntamiento quiénes tienen derecho a ejercer el comercio en la vía pública.
Pero ya va siendo hora de que el municipio informe si ya se llevaron a cabo dichas mesas de trabajo y los acuerdos alcanzados, porque de promesas vanas ya los peatones y transeúntes están hartos. También que den a conocer que si el apoyo pactado con Seguridad Pública y Tránsito municipal para erradicar a ambulantes provenientes de otras entidades que, según dicen, desplazan a los locales, ya dio inicio.
En esa fecha, dieron a conocer que iniciarían con el primer cuadro de Cuernavaca, principalmente en calle Gutenberg y Plaza de Armas donde se revisarán y reducirán las medidas de espacio que los comerciantes consideran exageradas. En dicha reunión, los representantes dijeron que en “unidad” y dejando intereses particulares, pretenden avanzar en acuerdos de cara al día “Del Grito”.
Es importante señalar que, si bien es cierto, el comercio informal se ha “disparado” por la falta de empleos formales, también lo es que los puestos ambulantes, la mayoría de ellos, no son trabajados por la persona necesitada, sino que es común observar cómo llegan temprano carros de lujo y camionetas de donde bajan trabajadores para vender artículos varios en la vía pública, invadiendo las banquetas y arroyos vehiculares, sin contar siquiera con un salario digno ni prestaciones.
¡No! La vía pública no son locales establecidos para que unos cuantos se beneficien contratando personas realmente necesitadas para que sean la “cara” de esa necesidad imperante de sobrevivir. Y, bajo el cobijo de líderes de comerciantes a quienes les dan una cuota a cambio de un logo se sientan seguros de ejercer en la informalidad.
El pasado 17 de agosto, Marcos Manuel Suárez Gerard, secretario de Desarrollo Económico y Turismo, dio a conocer que el ayuntamiento trabaja en un plan para atender y reordenar el ambulantaje en el centro histórico, a fin de mejorar su imagen y generar condiciones para quienes se dedican a esta actividad, resaltando que la intención no es desaparecer a los vendedores ambulantes, sino buscar alternativas para su reubicación y mejorar las condiciones en las que actualmente trabajan.
En este sentido, ya pasaron varias semanas y es urgente informen los avances registrados, ver de qué manera incentivar a este sector para que salgan de la informalidad y, principalmente, liberen las banquetas y arroyos vehiculares invadidos por cientos de informales.
Asimismo, el 18 de agosto, este mismo funcionario dio a conocer, además, que el ayuntamiento retirará los puestos ambulantes que operen en la vía pública con presuntos permisos apócrifos, en el que intervendrán diversas áreas del gobierno local, como la secretaría de gobierno municipal, para proceder legalmente y recuperar espacios públicos asignados de manera irregular. En este sentido, se reitera, que independientemente de que cuenten con permisos las banquetas deben estar libres al paso de transeúntes para evitar accidentes, incluso fatales, como los que se han registrado.
En tanto, comerciantes establecidos del Centro Histórico, en voz de Eduardo Peimbert Ortiz, advirtió que el problema del ambulantaje no se resolverá con quitar a los vendedores de las calles, esto, al subrayar que los gobiernos federal y estatal no han generado las condiciones necesarias para la creación de empleos formales, hecho que contribuye al crecimiento del comercio informal. Esto, al acotar que se trata de “una enfermedad social” que se padece desde hace muchos años.
Lo anterior, al señalar que el comercio establecido exige la reubicación de los ambulantes a las plazas Lido y Degollado, así como planteó se involucre a universidades e instituciones educativas en programas de capacitación para ofrecerles alternativas laborales.
Así pues, no basta con reconocer la invasión de ambulantes, sino que, como aseguró Urióstegui Salgado, se endurezcan las sanciones, tales como apercibimiento, amonestación y, en caso de no atender, se cancele la autorización para ejercer el comercio en ese espacio. Pero, principalmente, se les brinden las oportunidades necesarias para salir de la informalidad y les designen espacios para la vendimia sin afectar a terceros.
Ya se verá si en verdad el municipio erradicará el ambulantaje, reubicándolos y ofreciéndoles créditos para estar dentro de la legalidad, o seguirá siendo palabrería y más palabrería. Ya se verá.
Más historias
RECICLAR NO ALCANZA
SOLO QUEDA LA VERDAD
TRADICIÓN O NEGOCIO