TETELPA MUESTRA COLOR, TRADICIÓN Y “RAÍCES QUE NUNCA MUEREN”

Por HUGO BARBERI RICO / MASEUAL

Zacatepec, Morelos, México, 26 de octubre de 2026.- Un desfile y todo un festival de tradición, de luz, de color, en el que se combinaron música, el olor a incienso y la tradición a los fieles difuntos con arreglos artísticos de la compañía “L-Mental” y con decenas de participantes que se concentraron en la comunidad indígena de Tetelpa, municipio de Zacatepec, Morelos, fue como esta comunidad indígena volvió a impactar en el municipio y sus alrededores.

El fin de semana pasado, Tetelpa, nuevamente se organizó para la presentación del “Festival Cultural La Tradición, Raíces que Nunca Mueren”, con un desfile colorido y musical, con creaciones diversas que culminaron en el balneario Iguazú, donde se produjo de igual manera un cúmulo de arreglos artísticos diversos que dieron toques místicos, culturales y estéticos, desde un camino de acceso iluminado con valedoras, pétalos y flores de cempasúchil, mismo que dio paso con dirección a una gran fuente que presentó una banca con los primeros dos personajes de cartón, esqueléticos, un charro y un catrín, como invitando a los presentes a sentarse para tomar el respectivo autorretrato de moda, teniendo como fondo dicha fuente también iluminada en su alrededor, lo mismo el agua en el que flotaban los mencionados pétalos y flores de cempasúchil.

Al adentrarse, mostraron una pequeña isla más iluminada en el que un muñeco de cartón, esquelético y con vestimenta de futbolista, simulaba ser el arquero cañero, Pablo Larios Iwazaki; así el homenaje a la figura deportiva se complementaba con textos y un retrato.

Pasos más adelante, un área verde fue convertida en un “campo santo” con pequeñas cruces, veladoras y más pétalos y flores. Figuró una cruz grande, roja.

En el mismo camino, instalaron la figura de un colibrí de cartón, con diversos colores vivos y hasta fluorescentes.
También se colocaron locales, tipo feria, con diversos artículos y al fondo, en una de las albercas más grandes del balneario, montaron el escenario, tipo teatro, con una pantalla gigante de fondo.

Todo se dio al caer la tarde, para finalizar el penúltimo sábado del mes.

Hubo dos rombos que flanqueaban la pantalla del escenario, tejidos de violeta, rosa, negro y amarillo “los ‘ojos de Dios’, los tejimos los padres de familia, aunque los veas chiquitos tienen 1.20 por 1.20 metros”, comentó Dulce Núñez Alemán, ya que a más de 50 metros de distancia perdían su verdadera dimensión.

En el desfile, cuando caía la tarde y se iniciaba la noche sabatina, los participantes se abrían paso con una impronta que hizo alusión al evento: “Festival Cultural LA TRADICIÓN”, seguidos por una catrina con vestido blanco del que le colgaban flores de cempasúchil, luces, trenzas negras con listones de colores y un gran sombrero de palma con las mismas flores y con bastón. Era seguida por otra jovencita montada en un azulejo, con vestido similar al tradicional de Jalisco, portando un arreglo de flores en la cabeza, con largas plumas de pavo real, velo rosa que conjugaba con el verde y los listones del mismo color pegados al vestido.

Posteriormente, se realizaba un sahumerio y el silbato de un caracol, cuyo sonido se acompañaba de una maraca. Eran seguidos por niños con disfraz de esqueletos, vestidos con uniformes de futbol y de campesinos. Solitario, más atrás un hombre con cráneo de calavera, de gabán y huaraches, portaba un tuvo como de dos metros de alto y en la punta una pirotecnia encendida, cuyos giros iluminados y chispas llamaban la atención de los presentes.

Predominó la variedad de catrines de niños, jóvenes, adultos y adultos mayores. Hubo quienes vestían llamativos disfraces con rostro de calavera, penachos, un cráneo dorado en una mano y en la otra la cabeza de un “caballero tigre o jaguar”.

Hubo quienes portaron el retrato de un familiar y lo iban mostrando con una veladora, más arreglos de flores.

Hubo escuelas que participaron y uniformaron a los alumnos, con caracterizaciones especiales para mostrar su arte, pero también quienes mostraron el folclor mexicano con el tradicional traje de charro y los vestidos jaliciences, los alusivos a la Revolución mexicana, a reinas representativas de las instituciones, etc.

Todo culminó con la presentación de bailes y una función de canto y baile de un grupo que tocó música popular.

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