TRADICIÓN O NEGOCIO

SIN CORTAPISAS

Por PATRICIA CASTRO CEDILLO / MASEUAL

  • * Feria de Tlaltenango, ¿tradición o negocio?
  • * Para unos la fiesta patronal es motivo de fe y tradición anual, para otros representa molestia por el caos vial que se genera durante la celebración

Cuernavaca, Morelos, México, 29 de agosto de 2026.- Dio inicio la Feria de Tlaltenango, con ello el caos vial que se genera durante los 13 días que dura este festejo anual que, si bien es cierto, se respetan los usos y costumbres de este poblado, también lo es que muchas personas se muestran en desacuerdo en que se siga llevando a cabo en una de las principales avenidas por las afectaciones que les ocasiona en los traslados a sus trabajos u hogares.

La celebración religiosa data de más de 300 años y, puntualmente, los pobladores de Tlaltenango organizan el festejo para recibir a miles de peregrinos para honrar a la Virgen de la Natividad que tuvo su aparición en el año de 1720. Sin embargo, se vio empañada su organización por los conflictos que surgen entre los integrantes de la Asamblea y el ayudante municipal.

En este sentido, es notorio cómo se agudizan los conflictos entre integrantes de la Asamblea del poblado y el ayudante municipal Alberto Michael Quecho Zárate, donde, incluso salió “embarrado” el ayuntamiento capitalino, particularmente el secretario Óscar Cano Mondragón, a quien acusan de dividir al comité, esto al denunciar presuntos “moches” por espacios.

Fue la vocal de la Asamblea, María de los Ángeles Alvear Ramírez, quien denunció que el secretario del Ayuntamiento llamó “viejas rateras” a las integrantes de dicha asamblea, acusándolas de buscar intereses personales. Esto, al señalar que en días pasados se presentó como “mediador” para resolver el conflicto existente, cuando, según dijo, no se les habría permitido realizar sus funciones.

Al rechazar los llamados “moches”, Alvear Ramírez exigió que en la asignación de espacios se realice de manera transparente y sin cobros indebidos, pero más tarde, el alcalde José Luis Urióstegui Salgado precisó que si existen pruebas sobre las presuntas irregularidades que denuncia la Asamblea se deben presentar las pruebas ante la Contraloría municipal para su investigación.

Aún más, puntualizó el munícipe que lo único que cobra el Ayuntamiento es el derecho por la realización de la Feria, cuyo monto no rebasa los dos mil pesos, al indicar que las cuotas que cobra el poblado a los comerciantes por la asignación de espacios no ingresan a las arcas municipales, sino que se quedan dentro del poblado.

La disputa trascendió a tal punto que Alvear Ramírez y la tesorera de la Asamblea presentaron su renuncia, al acusar que no se les permitió desempeñar sus funciones dentro de la organización de la Feria. No obstante, los conflictos que prevalecen, la Feria ya dio inicio; los dimes y diretes continuarán y se confía en que se alcancen acuerdos entre las partes para no afectar el buen desarrollo del festejo patronal.

SONDEO

El señor Pedro, vecino de Tlaltenango, señaló en que es una celebración religiosa esperada por todos y se manifestó a favor de la realización en el mismo lugar porque ahí es donde apareció la Virgen de la Natividad y que bien vale la pena el tráfico que se genera en esos días con tal de preservar esta Feria.

Georgina, también vecina de Tlaltenango, refirió que respeta las tradiciones del pueblo, pero que los tiempos han cambiado y resulta imperante que se realice la feria en otro lugar porque durante esos días se ve afectada para poder usar su vehículo, lo que le genera que los traslados a su trabajo y escuela de sus hijos se “eternicen” por el caos vial que se genera.

Pablo, vecino de Cuernavaca, calificó de necesario que el municipio entable conversaciones con el ayudante municipal y los pobladores de Tlaltenango, para ver la viabilidad de que se “mueva” de lugar la instalación de la Feria porque no sólo se ve afectado él, sino cientos de cuernavacenses que utilizan como vía primaria la Avenida Emiliano Zapata.

La señora Juana reconoció que la Feria ya perdió su “encanto” porque lo más que se llega a ver son puestos de artículos chinos y pocos puestos con artesanías mexicanas; sumado a ello, dijo, todo está muy caro; ya perdió pues su esencia, refiriendo que ella sólo acude a la misa y se regresa a su casa porque hay muchos abusos en los precios.

Así, entre inconformidad y beneplácito, la Feria de Tlaltenango se llevará a cabo del 29 de agosto al 10 de septiembre del año en curso, donde la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano (Seprac) implementará un operativo vial especial por el cierre de calles, con el fin de garantizar la seguridad y movilidad de asistentes y de quienes por ahí transiten. Además, trascendió, se contará con la presencia de Bomberos y personal de Protección Civil en casos de que se presente alguna contingencia.

Queda ahí el dato para quienes gustan de asistir puntualmente a la Feria de Tlaltenango, que reúne a cientos de familias que disfrutan recorrer la misma, empero, para quienes no puedan o no quieran acudir por las molestias que les genera en sus traslados, se les recuerda que las vías alternas son: Av. Lázaro Cárdenas, Calzada de los Reyes y avenida Domingo Díez y, principalmente, salir con muchísimo tiempo de anticipación para no llegar tarde a sus destinos.

About The Author