OFRENDAS Y CARESTÍA EN MERCADOS SUREÑOS

Por HUGO BARBERI RICO / MASEUAL

Zona sur de Morelos, México, 31 de octubre de 2026.- ¡Cuidado con la cartera!, Montar la ofrenda de Día de Muertos en Morelos ya exige un desembolso considerable en los mercados como los del sur del estado.

En los mercados de Zacatepec y Jojutla, los precios de los elementos básicos para el altar tradicional reflejan el peso que representa esta costumbre para muchas familias morelenses.

Un recorrido por los puestos revela costos que, sumados, convierten la preparación de la ofrenda en un gasto significativo en vísperas del 1 y 2 de noviembre.

En el mercado de Zacatepec se registran los siguientes precios: 12 piezas de adornos de papel picado por 18 pesos; un ramo de cempasúchil y terciopelo a 30 pesos, pero hay que tomar en cuenta que para montar una ofrenda se necesitan al menos cuatro ramos o más, dependiendo el camino de pétalos y flores que algunas familias, por tradición, realizan para recibir a sus “muertitos” de la entrada de su vivienda hasta la ofrenda.

En el mismo sentid, se pudo comprobar que la pieza grande de pan de muerto tiene un costo de 30 y 10 pesos la chica; los tlaxcales a razón de tres piezas por 20 pesos.

Mientras tanto, en el mercado de Jojutla los costos son estos: cono de incienso a 35 pesos; caja de ocho piezas (de incienso o similar) a 35 pesos; calavera de amaranto a 30 pesos; kilogramo de naranja a 35 pesos; pieza de pan, chico, a 10 pesos, sin embargo, hay quienes venden sus piezas de pan como artesanal y llegan a venderlo hasta en 40 pesos, o más, dependiendo el tamaño; el plátano macho se ofrece a 30 pesos el kilogramo, sin embargo, el precio más elevado es el de la manzana y la mandarina a 80 pesos el kilogramo.

Las macetas de cempasúchil, se ofrecen en 3 por 100 pesos, para quienes llevan éstas a los panteones, ya que ahora prohíben que dejen ramos en floreros con agua por los problemas con el dengue.
Las calabazas desde 60 hasta 120 pesos la pieza; veladoras de 20, 35, 57 y hasta 75 pesos, según el tamaño, si tienen algún perfume o si es de plástico o vidrio.

Si a todo esto, se le agrega la botella de Coca-Cola, que también es tradicional, que tiene un costo promedio en las tiendas de 25 pesos en envase de vidrio de medio litro, el consumidor podrá darse una idea del costo de su ofrenda.

Solo con estos artículos —flores, pan, frutas, veladoras, papel picado, incienso y algunos adornos— el gasto se acumula con rapidez. Tres macetas de cempasúchil, un par de veladoras de precio medio, medio kilogramo de manzana y mandarina, un pan grande, una calavera de amaranto y papel picado superan con facilidad los 300 pesos, sin contar otros alimentos tradicionales o bebidas (mezcal, tequila, etc.) que las familias suelen incluir.

Este panorama se da en un contexto de precios al alza medidos por instancias oficiales.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que la inflación general anual se ubicó en 3.62 por ciento en la primera quincena de octubre de 2026.

El componente de frutas y verduras ha mostrado variaciones notables en meses recientes, de acuerdo con los datos del Índice Nacional de Precios al Consumidor.

En Morelos, el salario mínimo general vigente para 2026 es de 315.04 pesos diarios, según las referencias oficiales del incremento autorizado a nivel federal y aplicado en la entidad. Un solo día de ese ingreso apenas alcanza para cubrir una parte limitada de los elementos básicos de una ofrenda sencilla.

El Gobierno del Estado de Morelos, a través de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (Sedagro), invitó a las familias a integrar en las ofrendas productos del campo morelense —como flores de cempasúchil y terciopelo cultivadas en varios municipios, arroz de la zona, y calaveritas de amaranto de Huazulco— como forma de apoyar a los productores locales y mantener viva la tradición.

De su lado, la Secretaría de Turismo estima una importante afluencia de visitantes y derrama económica durante estas fechas, asociada a las celebraciones en distintos municipios.

La tradición del Día de Muertos sigue arraigada en Morelos, pero los precios registrados en los mercados de Zacatepec y Jojutla muestran que honrar a los difuntos implica hoy un esfuerzo económico mayor para diversas familias. Los compradores se ven obligados a seleccionar con cuidado cada elemento para no rebasar el presupuesto disponible.

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